Hace unas semanas publiqué unas denuncias de acciones y manejos de la OCV Hermosillo. Acusé a sus directivos de traicionar a una institución que ha generado varios miles de noches de hotel a la capital sonorense, y realizar acciones al margen de sus funciones y de la mística con que fue creado el fideicomiso que la sostiene.
Publiqué además: “es inverosímil la opacidad y discrecionalidad con la que se manejan estas entidades. Operan con recursos fiscales provenientes del impuesto al hospedaje, pero hacen con ellos lo que les da la gana y a nadie rinden cuentas”.
Me refería a las OCV en general, no sólo a la de Hermosillo. Un tiempo atrás una de ellas me negó información argumentando que son entidades privadas y no
dependencias de gobierno, y no están sujetas a las disposiciones de “transparencia” para las instancias oficiales. En lo personal, como periodista
del ramo económico, he visto aplicaciones de los recursos de algunas de las OCVs, incluyendo la de Hermosillo, en publicidad, viajes y apoyos a empresas,
en las que destaca la manga ancha y la discrecionalidad del ejecutivo que las ejerce.
Aceptan el calificativo de traidores
Como respuesta, el presidente de la OCV Hermosillo, Rubén A. Castro nos envió una carta que se publicó en la edición 2079 se Primera Plana. Por el contenido de la misma, en el que no tocan en lo absoluto el punto, me queda claro que aceptan las acusaciones de traición y realizar acciones al margen de sus funciones. Esto para mí era el aspecto más grave de la denuncia, pero ante estos hechos supongo que la deslealtad es una práctica empresarial común y corriente en algunos organismos privados y no un anti valor.
Pretenden, por otra parte, paliar los señalamientos de opacidad, explicando medianamente la mecánica operativa para el ejercicio del gasto y rendición de cuentas Con ello el dirigente empresarial deja claro que son sólo unas cuantas personas las que saben cómo se manejan los recursos. Y eso, salvo que la Real Academia de la Lengua Española la haya dado otra acepción a la palabra sin tener la cortesía de avisarme, se llama opacidad.
Mucha crema a sus tacos
No para ahí el asunto. Quizá curándose en salud, por aquello de que en el futuro exhibiera la ineptitud que han demostrado, hacen un panegírico de sus actividades en el que como dicen en los pueblos, se fueron “hasta la cocina” y le echaron toneladas de crema a sus tacos. Tanta, que me parece que se les puede indigestar.
En dicha misiva, que suscribe como Presidente del Consejo de la Oficina de Convenciones y Visitantes de Hermosillo, A.C. Rubén Castro, escribió: “De cuatro años a la fecha hemos logrado que nos visiten miles de personas en eventos de talla nacional e internacional,
tales como el seminario minero, el congreso de acuacultura y ser sedes de olimpiadas nacionales”. Nótese que afirma “hemos logrado”, no dice hemos ayudado o apoyado.
Se cuelgan medallas que no ganaron
En relación a estos supuestos logros, me permito señalarle al dirigente que se colgaron medallitas que no han ganado. El Congreso de Acuacultura lo trajo la Sagarpita, el Seminario Minero lo realizan los mineros sonorenses cada dos años, mucho antes de que parieran a la OCV y en cuanto a las olimpíadas juveniles, la verdad, esas no sé cómo llegaron a Sonora, pero riesgo de parecer
mitotero, le voy a decir algo al amigo Rubén: andan por ahí un señor de nombre Guillermo Padrés y otro que se llama Vicente Sagrestano, presumiendo que son ellos quienes las trajeron.
Quieren quitarle sus canicas al alcalde
Donde de veras no se midieron fue en lo relacionado con los eventos futuros. Dice la carta: “Gracias al trabajo transparente y la confianza que se
nos ha depositado, tenemos grandes avances en la promoción de Hermosillo, en unas semanas seremos anfitriones del 8º Foro Nacional “desde lo local” con la visita…”. Continua la carta adjudicándose la paternidad (lo cual también es falso) de eventos importantes que se realizarán el año próximo, como la Asamblea de Canacintra y un Congreso de Cardiología.
Rubén debe saber (y si no lo sabe, entonces qué pitos toca en esa orquesta) que en el caso del evento “Para lo local”, el principal responsable
de que éste se realice en Hermosillo se llama Javier Gándara Magaña. Él participó allanando los obstáculos que surgían en todas las negociaciones, a diferencia de los alcaldes de las otras ciudades que también la querían, pero dejaron el asunto en achichincles.
Por último, le recuerdo a Rubén Castro que en varias ocasiones en el presente año he publicado notas reseñando y elogiando actividades realizadas por la OCV Hermosillo y nunca se dieron por aludidos. Si sólo van a respingar cuando les duele, tal vez no lo sepan, pero me estarán ayudando a mantener el interés de los lectores en mis espacios.
Por hoy fue todo, gracias por su tolerancia y hasta la
próxima.
Archivado en: Olor a Dinero